El síndrome de la impostora no es un diagnóstico clínico, sino un patrón psicológico bien estudiado: gente competente que vive convencida de que sus logros se deben a la suerte, al engaño o a estar en el momento adecuado — nunca a su propia capacidad real.
Afecta especialmente a mujeres profesionales entre 25 y 50 años, perfiles altamente exigentes y personas que crecieron escuchando "siempre puedes más". Pero no es exclusivo: aparece en cualquiera que haya internalizado un juez interno demasiado severo.
Este test usa adaptaciones de la Clance Impostor Phenomenon Scale (1985), instrumento clínico estandarizado. Responde con honestidad — nadie va a leer tus respuestas excepto tú. El resultado es inmediato, y si luego quieres un análisis personalizado lo recibes por email.